Venecia, Italia. En el marco de la Biennale di Venezia 2026, la Embajadora de Colombia en Italia, Ligia Margarita Quessep Bitar, desarrolló una activa agenda institucional orientada a visibilizar la presencia colombiana en uno de los escenarios más importantes del arte contemporáneo a nivel internacional y a fortalecer el diálogo cultural entre Colombia, Italia y la comunidad artística global.
Durante su participación en la Bienal, la Embajadora sostuvo encuentros con artistas colombianos y representantes de espacios culturales cuyas propuestas abordan, desde miradas críticas e innovadoras, temas fundamentales del mundo contemporáneo como la otredad, el territorio, la memoria, la justicia ambiental y el papel de las instituciones culturales.
La Embajadora tuvo oportunidad de dialogar con Lugar a Dudas, en el Arsenale, que presentó una destacada iniciativa Formas de Lucha, una propuesta artística del equipo de Lugar a Dudas, concebida como una proyección multimedia que articula imágenes y textos a modo de ensayo visual. La obra se nutre de prácticas corporales de enfrentamiento como el boxeo, la capoeira y la esgrima con machete para reflexionar sobre el encuentro entre cuerpos sin recurrir a la lógica de la aniquilación. El proyecto, desarrollado colectivamente por Lugar a Dudas con la participación de la filósofa María del Rosario Acosta, plantea preguntas éticas, filosóficas y estéticas sobre el respeto, el conflicto, el diálogo y la diferencia en un contexto global marcado por conflictos desiguales. Lugar a Dudas, es un espacio que tiene como uno de sus propósitos servir como laboratorio interdisciplinario de reflexión crítica sobre el arte contemporáneo y su relación con el contexto social.
El encuentro con la artista Carolina Caycedo, le permitió a la Embajadora Quessep apreciar las obras de la artista colombiana que abarcan fotografía, escultura, performance, cine e instalación reflexiona sobre las relaciones entre los seres humanos y el territorio. A partir de saberes corporales y marcos conceptuales indígenas y feministas, su obra confronta la mirada colonial que ha legitimado el despojo y la privatización de la tierra y el agua, proponiendo nociones de bienes comunes y cuerpos colectivos, denominadas Geocoreografías. Su trabajo examina los impactos ambientales, sociales, económicos y espirituales de las industrias extractivas, contribuyendo a la reconstrucción de la memoria ambiental e histórica y consolidándola como una voz clave en los debates contemporáneos sobre justicia ambiental y transición energética.
Asimismo, la Embajadora se reunió con la artista Gala Porras-Kim, quien participa fuera de competencia en la Bienal dentro del Pabellón de Artes Aplicadas. La práctica de Porras-Kim explora los contextos sociales y políticos que influyen en la interpretación de dimensiones intangibles como el sonido, el lenguaje y la historia, desde perspectivas vinculadas a la lingüística, la conservación y la historia. Su obra analiza críticamente el rol de las instituciones culturales en la configuración y resignificación de objetos y saberes, proponiendo reflexiones sobre la restitución de sus condiciones espaciales, materiales y temporales originales.
Finalmente, en el marco de su agenda en Venecia, la Embajadora Ligia Margarita Quessep Bitar participó en el Encuentro Institucional del IILA celebrado en la Isla de San Servolo, sede de la Università Internazionale di Venezia. Este encuentro, reunió a embajadores, representantes institucionales, responsables culturales, curadores y profesionales vinculados a la cooperación entre Italia y América Latina, y tuvo como tema central “La presencia latinoamericana en la Biennale Arte 2026 como oportunidad para consolidar un horizonte de cooperación cultural más estable entre Italia y América Latina”, reafirmando el compromiso de Colombia con el fortalecimiento de la diplomacia cultural y el intercambio artístico internacional.









